martes, 19 de septiembre de 2017

SIN TETAS NO HAY PARAÍSO....(ni premio)



"Es lícito violar una cultura, pero a condición de hacerle un hijo"
Simone de Beauvoir (1908-1986), escritora. 

Cuando el Imperio Romano conquistó todo el Mare Nostrvm, arrasó pueblos a cambio de extender su"cultura" dejando como legado una lengua como el latín, el  derecho romano o su forma de urbanizar ciudades. Sus descendientes, 20 siglos despues, nos dejaron, en cambio, a Berlusconi, sus mamachicho, las tetas y su paraiso, y su canal Mediaset. 

Simone de Beauvoir, convencida feminista, se tiene que estar estremeciendo allá donde esté al conocer que en esta piel de toro, que puede presumir de genios como Cervantes, tiene que contemplar como otorgan un premio que incorpora en su enunciado la palabra "cultura" a un personaje que, desde el machismo mas casposo, pretente entretener cada noche recurriendo a comentarios, actitudes y poses sexistas y degradantes para las mujeres que acuden a dicho programa.

Eso no es violar la cultura, sino más bien prostituirla, y arrastrar lo que significa por el fango.

Sigmund Freud decía que La función capital de la cultura, su verdadera razón de ser, es defendernos contra la naturaleza.

Que alguien nos defienda, por favor, de este Ministerio de Cultura que confunde el culo con las témporas, y eleva a rango de prócer a un salido machista y sexista.
 


Viñeta @La Rebotika
Texto @romerojl

viernes, 15 de septiembre de 2017

El otro Referendum


 Ricardo Garanda Rojas (@rgarciaaranda)



Vivimos tiempos dónde simplemente expresar la palabra “utopía” provoca sonrisas.
Sonrisas tristes, de espíritus entregados al vulgar y deprimente acontecer cotidiano. Vencidos.

A estas alturas de civilización, dónde todo está supeditado a las posibilidades económicas de cada individuo, de cada colectivo, de cada país, hay mucha gente  que poco  se preocupa por los niños y adultos que están muriendo o malviviendo en muchos países de lo que por separar y marcar distancias se sigue llamando “el tercer mundo”. La misma gente que se rasga sus vestiduras si se produce un atentado terrorista aquí, dentro de sus políticas fronteras, pero que no se inmuta en exceso si los muertos se producen allí, en otro país, lejos de nuestra casa. Esa gente que está tranquila cuándo le informan de esas guerras se encuentran muy lejos de dónde van a comprar el pan cada día, que las masacres de los componentes de unas sectas, de unas religiones contra los de otras se producen muy lejos de dónde  toman la cerveza y la tapita. Esas gentes a las que les parece perfecto que los refugiados por guerra o por hambre se mantengan alejados del colegio de nuestros hijos, y que nos cuenten lo menos posible sobre las condiciones de vida que se desarrollan en los campos dónde los retienen, porque al fin y al cabo, están lejos, creen en otros dioses y hablan otros idiomas. Y en el deporte, no importa que se hagan trampas si quienes las hacen son “los nuestros” y “ganamos”. Esa gente que mientras salga agua girando su grifo entiende que el sol y la ausencia de lluvia es “el buen tiempo” …

Salvo para quien lo sufre directamente, a muy poca gente más le importa realmente que haya millones de familias que no obtengan los ingresos necesarios para dar de comer decentemente a sus familias, para pagar sus hipotecas, para cubrir mínimas necesidades sanitarias cuándo la pública no llega o se atasca. No quiero ni comentar si esta situación se produce entre poblaciones de otros países, entonces ya sí que nos encogemos de hombros como gesto de nuestra incapacidad para comprender que las fronteras no son humanas, son políticas, administrativas, pero no humanas.

¿Es una utopía tratar de luchar contra todo esto? Yo no os voy a oír, pero contestad en voz alta, por favor, haced ese ejercicio, que os oigáis vosotros y vosotras, ¿Es una utopía?

Ahora mismo hay gentes que, por su aparente perfil ideológico, tal vez se respondan “no” a mi pregunta, pero al mismo tiempo militan y luchan por conseguir más fronteras, y la causa que la mayoría expresa es clara: “Si nos independizamos podremos vivir mejor que ahora, mejor que vosotros”. Me produce mucha tristeza.

No es que sean estúpidos nuestros políticos de forma exclusiva, es que estamos consumando una civilización humanamente estúpida y todos y todas vamos a tener que reconocer nuestra parte de culpa. Tal vez no demos más de sí, o tal vez si, si valoráramos más concienzudamente la necesidad de esforzarnos.

Voy a proponer algo con la esperanza de que dentro de dos, tres, cuatro generaciones alguien con más influencia que éste humilde soñador llegue a repetirlo. Planteo la necesidad de hacer el otro Referendum, uno de ámbito mundial, que voten todos los hombres y mujeres de los tres o cinco mundos que haya, y los niños y niñas, que voten también. Y los locos y las locas, que voten. Que también lo hagan los presidiarios y quienes no hayan votado nunca en su vida. Todos los hombres, todas las mujeres del Mundo han de votar en un Referendum en el que se diga SI o NO a las fronteras, a todas las fronteras, las existentes y las proyectadas.

Fuera cual fuera el resultado, al menos en la campaña de los defensores y los detractores hablarían de cosas serias, y creo que tal vez conseguirían hacer desaparecer muchas de las fronteras del espíritu y el intelecto con las que ahora nos autooprimimos.

Dos finales, elige el que quieras.
1.-¿Utopía? En todo caso parecida a la de quienes se juegan todos los días su vida para buscar lo que creen que es “un mundo mejor”. Tal vez un día lo encuentren.
2.-¿Utopía? Pues vale.



miércoles, 13 de septiembre de 2017

GUARDIANES DE LA PATRIA



Quill: Tengo un plan.
Rocket: ¿Tienes un plan? 
Okey, primero de todo: me estás copiando cuando dije que tenía un plan.
Quill: ¡Claro que no! Esa no es una frase patentada.
Rocket: Y en segundo no creo que tengas un plan.
Quill: Ya hemos establecido que destruir la nave no es un plan.

Este breve diálogo, que pertenece a la película Guardianes de la Galaxia, viene "al pelo" para describir la situación del "conflicto catalán".
¿Rajoy tiene un plan?. 
¿Puigdemont tiene un plan?
Entendemos que sí, que ambos tienen el plan de ocultar toda su podredumbre debajo de esta alfombra.
Lo lamentable, lo dramático, es que hay españoles y catalanes cómplices de sus planes y que se están beneficiando a título lucrativo. Y la justicia no parece que tenga voluntad ni medios para limpiar todo lo que están ocultando debajo de la alfombra del conflicto.

@LA REBOTIKA

jueves, 7 de septiembre de 2017

Me duele Catalunya

 Ricardo Garanda Rojas (@rgarciaaranda)



En un sistema democrático el fin no puede justificar los medios, el cumplimiento de la ley es imprescindible para que las decisiones puedan y deban ser acatadas por toda la ciudadanía, quienes estén de acuerdo y quienes no.  Si un Parlamento, si un Gobierno avanza desde la insumisión, invita, a su vez, a la insumisión de quienes pretenden representar y gobernar.

Si las leyes existentes no nos parecen las adecuadas hay que intentar modificarlas en el ámbito democrático correspondiente  desde el debate parlamentario, con mayorías suficientes o, mejor, con consensos.  De no ser así, las leyes están vigentes y es imprescindible ajustarse a ellas. Esto en un sistema democrático.

viernes, 25 de agosto de 2017

Patria, el Silencio.

Ricardo Garanda Rojas (@rgarciaranda)

Algunos viernes no tengo claro qué puede haber de interesante sobre lo que yo pueda mostrar mi opinión y que resulte mínimamente atractivo para mi reducido grupo de lectoras y lectores, me aprieto las meninges y suelo sacar algún tema, con mayor o menor éxito. Hoy tengo el problema contrario.

Pero no voy a hablar de los atentados de Catalunya porque mi opinión desune, y creo que tenemos que esforzarnos en lo contrario. También descarto hablar de esta mujer que no quiere entregar a sus hijos. En ambos casos tengo una opinión tomada y largamente expresada en mis perfiles de redes. Tengo que reconocer que en ambos casos me he llevado grandes decepciones por las posiciones de ciertas gentes.. Tal vez por ello no quiero ahondar más aquí, aunque no me retiro, ¡ni mucho menos!

viernes, 18 de agosto de 2017

Ramblas, ¡ay mis Ramblas!

 Ricardo Garanda Rojas (@rgarciaaranda)


Perdónenme los barceloneses por situar un adjetivo posesivo ante un lugar que evidentemente no me pertenece, pero es que en ese lugar hay muchos mundos, muchas vivencias de muchas gentes, también algunas mías. Matar en las Ramblas es matar en un centro de reunión, en un lugar de comunión internacional.

Estuve en Barcelona el día de Sant Jordi último, en la Feria del Libro, y recuerdo que pensé que allí el problema para comunicarse no era hacerlo en Español o en Catalán, eran necesarios conocer muchos idiomas si quisiera hablar con cada uno y cada una en el que les corresponde. Lenguas variadas que ayer confluyeron en un único grito de horror.